Un bocado de jabón vs. aceptación

Sabias que en el Siglo IX se consumía jabón para adelgazar…??

Las dietas milagrosas han existido durante todas las épocas. La capacidad de quitar la grasa del jabón unido a la ignorancia sobre las causas de la obesidad, dió pié a la aparición de milagrosos productos a principios del Siglo IX . Concretamente en 1903, uniendo el comprobado poder desengrasante del jabón y el desconocimiento, se creó en Estados Unidos el producto La Parle, que reducía la grasa sin necesidad de dietas ni gimnasia. El tratamiento era muy sencillo, ingerir jabón tres veces por semana, hecho que hoy en día es muy provable que no se relacione con la palabra “safely” (sin riesgo) que utilizaba la publicidad de La Parle para seducir con los beneficios que se obtenían… un producto de lo más peculliar, al módico precio de un dolar.

Lamentablemente existen muchas personas, por no decir la mayoría que no se aceptan tal y como son, lo cual trae consecuencias negativas como la inseguridad, miedo al fracaso, ansiedades entre otros.

Si no somos capaces de aceptarnos y querernos tampoco podremos hacerlo con otras personas, aceptarse uno mismo consiste en conocer tanto nuestras habilidades como nuestros defectos, querernos y aceptarnos tal y como somos, de esa manera podremos vivir en armonía con nosotros mismos.

Los beneficios de nuestra aceptación son variados, principalmente nos hará sentir más seguros, pero también nos brindará la cualidad de disfrutar de nuestra vida con mayor plenitud, mirar con optimistmo los planes a futuro. Una vez que te aceptas a ti mismo es mucho más sencillo ser positivo con el cambio que desees realizar para mejorar.

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